y saber que puedes tenerlo, pero no debes aferrarte a obtenerlo.
De los sentimientos crudos que suelo expresar para no demostrarte que te necesito.
De las miradas que ya no suelo cruzar para que te des cuenta que estoy a ti.
De extrañarte. Y sentir tu ausencia, aún cuando vuelva a llorar.
PD. Odio que me hagas llorar.
Extrañar es un sentimiento maravilloso, ya que es capaz de transformar momentos malos en estupendos momentos.Un abrazo Pepi B
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